¡Agresión imperialista! El mundo al borde del abismo tras el bombardeo criminal a Irán

¡Agresión imperialista! El mundo al borde del abismo tras el bombardeo criminal a Irán

TEHERÁN – La madrugada del 28 de febrero de 2026 será recordada como el día en que la arrogancia de Washington y Tel Aviv decidió incendiar el planeta. En una operación que viola todas las normas del derecho internacional, bombardeos coordinados por Estados Unidos e Israel atacaron objetivos estratégicos en suelo iraní, incluyendo centros neurálgicos de poder. La gravedad de la situación es extrema: fuentes diplomáticas sugieren el fallecimiento del Líder Supremo, Ali Jameneí, un magnicidio que no solo decapita la autoridad política y espiritual de la nación persa, sino que busca instaurar un caos absoluto en la región para favorecer los intereses de las potencias occidentales.

​Ante este atropello a la soberanía, la respuesta de la Guardia Revolucionaria fue inmediata y contundente: el cierre total del estrecho de Ormuz. Este movimiento, una medida de legítima defensa ante la agresión externa, puso en jaque la economía de los países opresores al bloquear el tránsito del 25% del petróleo mundial. El "arma energética" de Irán despertó el pánico en los mercados internacionales, donde se prevé que el crudo supere los 150 dólares por barril, demostrando que la aventura bélica de Donald Trump tendrá un costo impagable para las clases trabajadoras de Europa y el propio Estados Unidos.

​La crisis toma un tinte aún más oscuro tras las denuncias del gobierno ruso. La portavoz María Zajárova alertó sobre una "amenaza radiológica" inminente, acusando a la ONU y al OIEA de ser cómplices silenciosos de un desastre ambiental provocado por los ataques a instalaciones nucleares. Mientras Occidente intenta ocultar la magnitud de la fuga radioactiva, Moscú exige una intervención urgente para frenar lo que podría ser una catástrofe humanitaria sin precedentes. El silencio de los organismos internacionales ante este ecocidio programado deja en evidencia su total sumisión a los dictados de la Casa Blanca.

​En un intento desesperado por justificar lo injustificable, la administración estadounidense desplegó su flota en el Golfo bajo la excusa de "garantizar el flujo energético". Sin embargo, esta maniobra militar ocurre en un momento de total descrédito para la inteligencia de EE. UU., que ya comenzaron a admitir —demasiado tarde— no existían pruebas de un ataque iraní inminente. Esta guerra preventiva, basada en mentiras fabricadas, desnuda la verdadera intención del imperio: destruir cualquier polo de poder que se atreva a desafiar su hegemonía unipolar y saquear los recursos estratégicos de las naciones soberanas.

​La regionalización del conflicto ya es una realidad inevitable. Los misiles de la resistencia comenzaron a impactar objetivos estratégicos de Israel y bases militares estadounidenses en territorio árabe, arrastrando a países como Baréin y los Emiratos a una vorágine de violencia de la que no habrá retorno fácil. Se configura un nuevo mapa geopolítico donde Rusia y China lideran el bloque de la dignidad, apoyando a Irán frente a un Occidente decadente que solo sabe exportar guerra y miseria. La solidaridad entre los pueblos del Sur Global es hoy la única barrera contra la barbarie del Eje Washington-Tel Aviv.

@_Melchisedech

Comentarios