El ITE también parece estar en campaña… pero de brazos cruzados
Tlaxcala, Tlax.— Al parecer, en el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones descubrieron una nueva modalidad de hacer cumplir la ley electoral: esperar a que pase la elección.
Mientras las bardas con el nombre de Ana Lilia Rivera se multiplican por Tlaxcala y sus simpatizantes ya le gritan “¡gobernadora!” en eventos públicos, las denuncias simplemente se acumulan.
Desde junio se han presentado quejas y ampliaciones por decenas de bardas con su nombre y la leyenda “Firmeza que transforma”.
Y como la Comisión de Quejas y Denuncias del ITE, que preside el consejero Hermenegildo Neria Carreño, no parecía tener tanta prisa, hubo que acudir al Tribunal Electoral para reclamar la falta de medidas cautelares.
Eso sí: las bardas no esperan, los eventos tampoco y los gritos de “¡gobernadora!” mucho menos.
Qué tranquilidad saber que mientras algunos hacen campaña, otros hacen como que no la ven.
Y si, como ha declarado la propia senadora en entrevista, esas bardas corresponden a su proyecto político, entonces la pregunta se vuelve todavía más sencilla:
¿Qué necesita ver el ITE para decidir si debe actuar? ¿Una barda con su nombre… o que se la lleven hasta las oficinas de Neria Carreño?
Porque en Tlaxcala ya hay bardas, eventos, porras y aspiraciones.
Lo único que parece estar faltando es que la autoridad electoral despierte.
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