En el 8M de la deshonesta Jezabel Charrez
Tanto en la política como en los movimientos sociales no hay peor traidor que el que se viste de amigo.
En el caso de Yeny Chárrez Carlos, me referiré a ella como el ente público y político que es, no por su condición femenina que no es la cuestión como ella afirma, pero sí en cómo esta persona lucra de manera personal con influencias y sobretodo algo tan delicado y serio como es la lucha del movimiento feminista que pelea por una vida libre de violencia que tanto azota día con día en nuestro país.
En Tlaxcala, la violencia contra las mujeres presenta tendencias de crecimiento, los homicidios y feminicidios han aumentado y las denuncias muestran miles de casos anuales definiendo este problema como estructural, no como un fenómeno aislado.
Quisiera referirme a casos particulares, pero este día me veo obligado a contestar por esta vía, que es la única que tengo, ya que este 8 de marzo, fui difamado —nuevamente— por la señora Charrez, que disfrazándose de feminista como ya lo había subrayado, se vistió con su uniforme morado para que con lengua venenosa “denunciara” públicamente a este periodista de supuesto acoso.
Ya que no puedo permitir los ataques pretenciosos, maliciosos y siniestros de una mujer que sin escrúpulos, usa las redes sociales y la confianza ciega de muchas mujeres que creen en la falsedad de sus palabras y acciones para su beneficio propio.
En primera instancia el hecho de que se me conozca profesionalmente por hablar acerca de las cuestiones políticas y sociales de las cuales es pública mi perspectiva sin filtros y sin reservas el exponer los actos malintencionados de la clase política en general y lo de esta mujer, que no es acoso, sino crítica, lo cual ella se ha dado la tarea de manipular y tergiversar.
Este ardid es solo la punta del iceberg de sus objetivos deshonestos. Y no nos equivoquemos, Yeny Charrez NO ES FEMINISTA, NI SORORA.
Porque sororidad no es exponer a sus víctimas a los violentadores.
Sororidad NO es mantener cautiva a una víctima a la que desde hace 10 años viene acosando sistemáticamente y que ha acusado de fraude y de robo sin presentar tampoco NINGUNA PRUEBA.
Sororidad NO es irse a burlar de otras mujeres por ser reconocidas en conmemoraciones como la de los 500 años de la fundación de la ciudad de Tlaxcala.
Sororidad NO es manipular a víctimas de sucesos desafortunados como lo fue el año pasado cuando Edith N., esposa de un regidor de la capital de Tlaxcala, fue manipulada para presentar una denuncia sobre la supuesta privación ilegal de su libertad e intento de feminicidio, hecho que nunca fue probado y por el contrario, hoy en día, el matrimonio de Edith N. y su pareja se están reconstituyendo, sanando heridas y recuperando su entorno familiar pero no gracias a Charrez Carlos. Quiero que esto también lo desmienta.
Sororidad NO es separar familias, es unirlas.
Segundo, Yeny Charrez no ha ofrecido nuevamente NINGUNA PRUEBA de lo que me acusa, ni las otras mujeres que la secundan. Sus infundios son un odio que podría rayar en un mal uso de las voces y poder que tiene este movimiento.
Porque no es ni muy sororo ni muy cristiano usar un movimiento para asegurar una candidatura a diputada local por Movimiento Ciudadano como ya se lo han prometido.
No creo que feminismo signifique negociar este activismo con un aspirante a la candidatura de Morena al gobierno de Tlaxcala en lo oscurito —Partido al que por cierto, no se ha cansado de mencionar negativamente en sus discursos—.
¿Quieren saber con quién, fecha, hora y lugar? Fue el 28 de febrero, a las 11:14 y terminó a las 11:38 hrs. su reunión con Oscar Flores Jiménez (secretario de finanzas del gobierno del Estado de México) en el Carmen Aztama, municipio de Teolocholco, en las instalaciones de un salón social.
Quiero ver que la señora Charrez desmienta lo anterior para publicar las fotografías correspondientes y seguramente, iracunda como es, lo hará a través de los micrófonos prestados que usa ahora y que seguramente le retirarán cuando se vean los efectos perjudiciales de hablar desde las entrañas y no desde la razón.
Consecuentemente, no es el único círculo del que Yeny Charrez saca provecho personal para lograr sus caprichos, como miembro de una iglesia cristiana y presunta pastora, debería tener muy claro que la MENTIRA es castigada y que ella se ha convertido en una Jezabel moderna.
¿Y se preguntarán por qué como Jezabel?, es una referencia que esta persona probablemente conoce muy bien.
Si uno revisa la historia bíblica de Jezabel, encontrará un patrón que en términos coloquiales hoy se le empalma muy bien: El uso del poder, del discurso moral o religioso y de la influencia para manipular narrativas, desacreditar adversarios y mover hilos políticos desde las sombras.
No se trata de una comparación religiosa literal, sino de una analogía política y social que muchos lectores entenderán con facilidad.
En la Biblia, Jezabel no era solo una mujer polémica, era alguien que utilizaba su posición para imponer versiones, perseguir a quienes la confrontaban y convertir acusaciones en armas políticas en beneficio propio y egoísta.
En el lenguaje actual diríamos que era experta de la victimización, de controlar el relato y polarizar a su favor.
Por eso, cuando hablo de una “Jezabel moderna”, no se alude a una cuestión de género ni a una condena moral religiosa, sino a una forma de actuar.
Usar causas legítimas como escudo, convertir la acusación en instrumento de presión y construir poder político alrededor del conflicto.
Y es ahí donde muchos podrían encontrar paralelismos incómodos con el comportamiento público de Yeny Charrez, el uso del discurso feminista como plataforma política, la acusación pública sin pruebas y la construcción de un personaje que pretende monopolizar la representación de una causa que, en realidad, pertenece a miles de mujeres y no a ella para su provecho y beneficio personal.
Finalmente, el periodismo no lo hace una persona que se le ocurra tomar un micrófono o a la que le presten un micrófono para señalar o acusar desde una perspectiva unilateral teniendo ausentes los elementos de juicio.
Hoy los espacios de opinión de algunos medios se los dan a gente que los usa de manera facciosa, con dolo y hasta con saña, porque fueron parte de un proyecto del que fueron despedidos, retirados y expulsados por no querer ceñirse a las reglas del juego.
La rebeldía sin causa es simple y llano libertinaje. Y es allí, donde los periodistas profesionales, hacemos una marcada diferencia de aquellos que usurpan la gran y noble labor de informar a la sociedad.
(1 Reyes 16:31, 1 Reyes 21:8-10, 23)
No siempre que una mujer señale, culpe y sancione de acuerdo a intereses particulares quiere decir que todo hombre es culpable.
La verdad y la justicia siempre salen a la luz, tan válido es alzar la voz por las mujeres como lo es por los hombres, pero siempre será más justo alzar la voy por los que no la tienen y para eso, están los periodistas.
***
Alejandro Aguilar Gómez, licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Altiplano, es periodista y empresario de medios con más de tres décadas de trayectoria. Fundador y CEO de Grupo Monitor, dirige los portales digitales Monitor Xpress y MX en la Noticia. Ha sido jefe de información en prensa escrita, director de noticiarios radiofónicos y consultor en marketing político y comunicación estratégica. Es Presidente Fundador del Colegio de Periodistas y Comunicadores de Tlaxcala A.C. y ha recibido 2 Doctorados Honoris Causa por su contribución al periodismo en México (UDS Global University campus Nuevo León y Colegio de Periodistas de Tamaulipas). Reconocido especialista en comunicación social, marketing digital y gestión de crisis, combina la praxis periodística con la consultoría política y la innovación en tecnologías de opinión pública. Certificado como Director de Comunicaciones StratCom 2026 campus Miami, Flo.
Comentarios