México 3 - 0 Chequia

México 3 - 0 Chequia

Llegada al Palco: Querido Lector, palco imaginariopor supuesto, ya usted habrá podido darse cuenta, simplemente porque el precio de un boleto está por las nubes, pero al que es dueño de un palco no le pueden impedir la entrada -eso dicen-, entonces mira “gratis” el partido. Bueno, millones de pesos que ha de haber costado el palco para que, al final, sus ocupantes vean el juego en un televisor. 

Primer tiempo: Cero a Cero. No hubo mucho que comentar. El juego estuvo cerrado y el público tenso pero gritando, bromeando y cantando, en espera de un gol para el equipo “mexicano”, entre comillas, porque ya sabe usted que casi todos los equipos incluyen jugadores nacidos en otro país. En la cancha el juego se ve sencillo. Se trata de conducir una pelota con los pies e introducirla en un tripié rectangular llamado portería. Quizás por esta sencillez, el lenguaje de los comentaristas es muy limitado, a lo más 7 o 8 términos como “conduce por las bandas, se desplaza por enmedio, manda un centro, es revulsivo, pase lateral y hacia atrás, gambeta y chilena”. Y estos términos los repiten con desmesura durante horas, sin contar el falsete desgarrador cuando se produce la palabra o término clave: GOOOOOOL!

Segundo tiempo: No se puede negar que estuvo entretenido y muy emotivo, no tanto por la acción de los goleadores, si no por la energía y el alegre contagio del público y su coro gigantesco entonando “cielito lindo”. Bueno, a los 55 el ataque mexicano desfonda a la defensa checa y consigue el tan esperado gol. Así, obviamente la fiesta fue creciendo en emoción y decibeles con cada uno de los dos goles siguientes y dejar el marcador final en un demoledor 3 a 0! Además, bien ganado y no como en las peleas arregladas del Canelo. Claro, es de risa aunque entendible, escuchar a los comentaristas exclamar sin recato alguno, frases como “México hace historia”. En fin, además de que me gustó el 3-0 tanto como Praga, la bellísima capital checa, también me gustó la participación de Memo Ochoa custodiando los palos en un mundial por sexta ocasión. Realmente puede llegar a un séptimo evento  pues apenas cumple 41 años este mes. Otro detalle que fue de mi agrado, fue ver el debut del joven Gilberto Mora, quien con solo 17 años conduce la pelota como si de recién nacido, en vez de maracas, ¡le hubieran dado balones!

Silbatazo final: La selección “mexicana”, jugará su cuarto partido en el Estadio Azteca. No me importa que el negocio le haya cambiado el nombre. Eso significa que puede ganar otra vez y seguir haciendo “historia”. Veamos primero la buena: México nunca ha perdido un juego mundialista en el Azteca y contará con el enorme apoyo de 80 mil fanáticos en el estadio. Ahora la mala: jugará contra Ecuador, un equipo “chico” que le acaba de ganar ¡a Alemania!, un equipo “grande”. Así que, nada para nadie. La moneda está en el aire y caerá el próximo martes. Voy a México y ya aposté toda mi pensión. 

Pasillos

  1. la Selección de Ecuador llegará al 4º partido, más crecida que la mexicana.
  2. ¿Por qué? ¡Porque le ganó a Alemania! Hay que repetirlo y advertirlo.
  3. Nos han hecho creer, discriminatoriamente, que el fútbol es juego de panaderos y albañiles, pero voy descubriendo que es el deporte de la raza europea, ¡violenta y mal educada! ¡Qué tal!

 

Correo-e: pibihua2009@gmail.com

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