Morena Tlaxcala, tensa calma
La semana pasada y el fin, en especial, la situación de Morena como partido político ha transitado bajo una tensa calma en la que ya se disputan las facciones el poder del instituto político como si de ello dependiera la candidatura.
TIP: El control del partido no da estructura.
El oscurantismo del que se ha apoderado en quienes pretenden hacerse del control de Morena en Tlaxcala le abonan más a la polarización que a la unión de ese instituto político, toda vez que el mensaje sigue sin entenderse y no llega a las partes interesadas.
Y es que eso ya raya en el absurdo porque el escenario es el que aspiraba la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, ya es coordinadora de la 4T, sin embargo, pareciera que sus huestes le abonan más a la anarquía que a la institucionalidad, el diálogo y el acuerdo.
Probablemente en días subsecuentes veremos más de lo que sucede en ese instituto político y sus militantes, que día a día siguen quitándose las máscaras para mostrar quien estaba con quién durante el proceso de selección de la coordinación estatal, incluidos presidentes municipales y diputados que, aunque todos sabemos que se hacían de la boca chiquita, todos traían el puñal de la traición escondido en la mano derecha mientras abrazaban con la izquierda, porque una cosa es de izquierda y otra muy distinta es ser zurdo.
Por lo pronto, sábado pasado la gobernadora Lorena Cuellar festejó en la plaza de toros de Apizaco el quinto aniversario de su triunfo electoral y de la llegada de Morena al gobierno de Tlaxcala, demostrando una vez más el músculo político que posee y que se traduce en un mensaje fuerte y claro para la clase política local.
En pocas palabras: Entiéndanlo, Lorena Cuellar gobierna Tlaxcala.
El hecho no pasaría solamente de un evento conmemorativo, como si se tratara del inicio de la despedida de la mandataria, pero no es tal.
Lorena Cuellar está refrendando que la jefa política de la entidad es ella y quienes pretendan salirse del huacal, deberán pensarlo muy bien antes de dar un paso en falso, porque muchas cabezas están más que prontas a caer, todas ellas traerán la letra escarlata de la traición en la frente.
Mientras tanto, me informan que ya se prepara para una segunda campaña en redes sociales de generación de odio y división hacia los políticos que aspiren a candidaturas a las presidencias municipales y diputaciones locales identificados con el grupo político de la gobernadora, por lo que se prevé, nuevamente, una guerra de lodo y porquería, así que más vale que quienes vayan a salir a campaña, salgan con su chaleco de teflón y su casco contra las pedradas que, fundamentadas o no, serán el pan de todos los días de aquí y hasta el 6 de junio de 2027.
Otro tema sobre la mesa es el retorno de Alfonso Sánchez García a la presidencia municipal de Tlaxcala, retoma agenda y con renovados ánimos continuará con su administración donde la dejó.
Se habla de que llega a apretar las tuercas en algunas direcciones que habían laxado la disciplina y el trabajo, por lo que se prevé que la estrategia de Más Territorio y Menos Escritorio, seguirá preponderando en su administración como sello distintivo para garantizar la cercanía con los tlaxcaltecas y refrendar que el trabajo mata grilla.
La unidad se logra con trabajo, buena fe y diálogo, mucho diálogo y eso es algo que, me dicen quienes lo rodean, que será la bandera del alcalde capitalino quien seguirá laborando con el mejor de los ánimos y sin bajar la guardia porque la política es jabón que no se acaba y sus mayores aliados son los ciudadanos.
NOMÁS POR JODER
¿De verdad algunos morenistas creen que controlar las oficinas del partido es lo mismo que tener los votos, la estructura y el respaldo de la gente?
¿Quiénes serán los primeros en recibir la factura por haber abrazado con la izquierda mientras clavaban el puñal con la derecha durante la disputa por la coordinación de la 4T?
Y después del mensaje político enviado desde la plaza de toros de Apizaco, ¿todavía habrá quien no entienda quién lleva las riendas de Tlaxcala y quiénes podrían terminar pagando cara su rebeldía?
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